Alan Moore

Tuesday, June 17th, 2008

Ahora mismo estoy leyendo “Desde el infierno” de Alan Moore. También he leído “Watchmen“, “La liga de los hombres extraordinarios” y “V de Vendetta“, una cantidad no trivial de su trabajo y creo que su obra más representativa.

Alan Moore es un referente en el mundo del cómic por la calidad de su producción, su imaginación y su freak-knowledge infinito. Pero a mi no me gusta mucho, la verdad.

Los guiones de Alan Moore me parecen interesantes y reconozco su infinito conocimiento de la cultura pop moderna y pasada. Tan sólo hay que leer las notas de “Desde el infierno” o “La liga…”. Me encanta el uso de otros formatos dentro del cómic de Watchmen entre capítulos pero con todo eso sigue sin convencerme.

“From hell” y “Watchmen” me parecen eternos, injustificadamente largos. No puedo evitar arrugar la nariz ante un cierto tufillo pedante en “From hell” o en “The extraordinary…”. No es necesario recrearse en un comic de 500 páginas para poder mencionar todas la referencias que uno ha sido capaz de encontrar acerca de Jack el destripador, y, abundando en lo mismo, me parece un tanto injustificable todas las tramas secundarias que crea en Watchmen. Entiendo que los problemas de longitud que encuentro en sus obras tiene que ver con la edición completa de obras pensadas para la venta por partes pero ello no evita la abigarrada colección de personajes, eventos, tramas… La relación cantidad/precio es muy buena aunque yo hubiera preferido algo más barato y menos extenso. Supongo que es por esto que “La liga…” sea lo que más me guste de lo que ha hecho e incluso en semejante obra no deja títere con cabeza y no contento con las referencias evidentes hace una y mil hasta el punto de que los fan más amantes de Alan Moore escriben libros de interpretación sobre sus comics. No es que un comic no pueda estar lleno de referencias culturales o su escritor/guionista mostar una erudición sin par, es que en general no me gusta ese tipo de obras. Tampoco me gusta “Ada o el ardor”, de Nabokov, por la misma razón.

Aunque mi queja sobre la longitud no es tanto un problema como un síntoma, y es que Alan Moore me parece aburrido. Es difícil manejar bien el ritmo a lo largo de obras tan extensas y, evidentemente, a mi no me llega. Y su profusión de detalles, ¿innecesarios?, no ayuda a seguir sus creaciones. En mi caso consigue desconectarme de la historia y que continuarla sea todo un esfuerzo. Reconozco sus méritos pero, si no consigues que el consumidor permanezca “enganchado”, ¿de qué sirve tanta erudición?

Seguro que algún comentario a este post me demuestra la maestría de Moore y me convence de mi error. Espero la batalla.