Hace unos días posteé sobre “La cultura enlatada” y como el canon y la copia indiscriminada por Internet gracias a la posibilidad de reproducción digital. En un comentario a aquel post avisaba:
Por cierto, para los escritores que lean esto y piensen que la piratería no va con ellos, atención al Kindle de Amazon. Se supone que es el primer libro electrónico de calidad. Si funciona bien como prometen ¡¡bienvenida piratería textual!!
Días más tarde El País tenía un artículo a doble página sobre la revolución que puede suponer para el mundo del libro este mismo dispositivo.
Y por si fuera poco, no sólo tenemos el Kindle, también existen el Sony Reader y el Cybook ePaper de Bookeen.
Como se puede observar cada vez hay mayor variedad de dispositivos y es de esperar que también crezca la calidad de los mismos. Además, comentar que mientras que el Kindle no soporta documentos en PDF, los dos últimos dispositivos si que lo hacen.
Una vez dispongamos de un equipo que nos permita leer libros en PDF comodamente vamos a disfrutar de una revolución “editorial” igual a la que hoy vivimos con la “industria musical”. Las editoriales perderán el valor que hoy aportan gracias a la “creación” y distribución del libro. Los propios autores podrán relacionarse con sus lectores. ¿Y las grandes obras universales? Salvo traducciones nadie puede reclamar los derechos de obras que hoy ya están en Internet. Es en este momento donde la información adicional se hará valer.
Para mi un buen futuro, no vivo de la publicación, y si gasto algo de dinero en literatura. No me importará nada ahorrar espacio y dinero en algunos de los libros que, indulgentemente, leo.