La joven de la perla
Esta revisando la filmografía de Scarlett Johanson y me he acordado de “La joven de la perla”, diría que su primera gran película. Con ese gusto mío tan particular por la mezcla y remezcla culturales me parece genial hacer una película alrededor de cuadros tan hermosos como los de Vermeer. Sin embargo, el diablo que hay en mi, no ha podido evitar recordarme que igual que Tracy Chevalier no ha tenido mayor problema o pudor a la hora de tomar la obra de otro creador, Vermeer, y hacer con ella lo que ha considerado oportuno, ¿qué habría ocurrido si la película no hubiera rendido los derechos pertinentes? ¿Y si otra persona escribe un libro sobre una escritora obsesionada con Vermeer que usa sus cuadros como inspiración?
No tenemos ningún tapujo en usar la obra de los grandes creadores de la historia como base para nuestras creaciones o inspiración pero los artistillas modernos pretenden proteger su obra contra otros creadores o el mismo público. Lamentable.

September 16th, 2008 at 18:55 - @996
En este caso, una cosa que desconocemos es si en su época esos grandes creadores, también intentaron de alguna forma, proteger su obra.
September 16th, 2008 at 18:59 - @999
Supongo que si, con puertas, candados, alguna que otra estocada y muchos duelos. Como debe ser.
September 17th, 2008 at 11:18 - @679
Muchas veces lo que ocurre es que en su época estos artistas tan grandemente reconocidos ahora no eran ni reconocidos ni tan siquiera conocidos. Plagado está el arte de ellos: Pessoa fue un ignorado trabajador con un empleo gris en una oficina gris donde nadie escuchaba ni su voz ni su obra ni su alma, en una Lisboa que ahora lo exhibe incluso en los carteles de pasos cebra (y no es una exageración). Ahora no hay problema en que Pablo D’Ors se inspire en la vida y obra de Pessoa para su El estreno, todo el mundo sabe quién es Pessoa, ya no es plagio sino homenaje, además abierto y explícito. D’Ors es bueno, pero el grande es Pessoa. Kafka se inspiró o tuvo mucha influencia de Walser, sin embargo Walser está siendo conocido y reconocido desde hace muy poco. Afortunadamente, Kafka, entre otras cosas, fue honesto y siempre reconoció su admiración por (e inspiración en) Walser. Los grandes son grandes ahora y todo el que ve Las Horas sabe que está viendo una obra inspirada en La señora Dalloway, porque Virginia Woolf es quien es, pero es quien es ahora, no cuando escribió La señora Dalloway. Quiero decir que entonces ya era una gran escritora (si no no habría escrito como escribió, lógicamente), pero no le había llegado el reconocimiento. Supongo que esa es la clave, el tiempo que necesita un autor para que su obra se reconozca y pase a ser “del mundo”. Después de eso no creo que haya ningún problema en usarla como inspiración para otras creaciones (o antes, siempre que se diga clara y abiertamente en quién se está inspirando uno o la obra de quién se está utilizando). De hecho, consciente o inconscientemente todos usamos las obras anteriores para nuestras creaciones, nadie crea a partir de la nada absoluta. Los grandes siempre están ahí.
A mí personalmente (que no me considero “artistilla” pero sí intento proteger mis creaciones) me jodería que se usase mi obra ahora mismo porque no me conoce ni dios, y no, no quiero que otro se lleve los laureles (no hablo de royalies ni de ningún tipo de moneda) de MI esfuerzo y dedicación…