Cultura enlatada y cine

Ya sabéis lo que opino de la “cultura enladata”, y es que no tiene futuro debido al bajo coste de la copia de información digital y al increíble desarrollo y penetración de las tecnologías de compartición de medios digitales.

De alguna forma relacionado con estas reflexiones se encuentra mi relación con el cine. Yo hago una gran diferencia entre las películas que merecen la pena y necesitan ser vistas en una gran pantalla con un sonido excelente y las que no. De estas últimas, fundamentalmente cine independiente de autor con un gran trabajo en la relación de los personajes, la historia…, ni siquiera los considero del todo “cine”, como imágenes en movimiento, sino más bien la popularización del teatro y su enlatado en forma de película. En cualquier caso, si creo que una película no desmerece por verla en una TV o la pantalla de un ordenador ni me planteo verla en un cine. El coste es elevado si lo comparamos con una descarga vía Internet, gratuita, y los medios audiovisuales del cine no me aportan absolutamente nada con respecto a la propia película. Seguro que se ve más grande pero tampoco es tan importante para este tipo de cine. Como consecuencia acabo en el cine para ver las grande superproducciones, la mayoría de Hollywood, y dejo fuera la mayoría del cine de autor, cine que también disfruto pero fuera de las salas, en mi casa o la de amigos.

Cuando comento esto con mi entorno me surgen dos críticas o quejas: que el cine que veo es malo, basura, y que no apoyo el cine de calidad. Mis respuestas siempre son las mismas: no voy a ir al cine a ver una película que no lo aprovecha y eso no quita que no vea la película. En un momento dado puedo hacer un consumo cultural con cierta dosis de apoyo cultural, como comprar un libro que ya he leído porque su autor lo ha liberado en Internet, pero no entiendo que por defecto tenga que apoyar el cine “español” yendo a las salas y pagando un dineral por algo que no merece la pena.

Y vuelvo al tema de la cultura enlatada. Las nuevas tecnologías cambian fundamentalmente la forma de acercarse y disfrutar de la cultura, y los productores deben adaptarse a ello más que protestar por la forma en que la gente se acerca a ello. Que existan salas de cine no quiere decir que sea la única posibilidad para poder visionar una película y tampoco podemos pretender que la película sea el único componente a disfrutar. Presentaciones de películas, discusiones con los creadores de la misma, debates alrededor de las mismas, son todas formas de incrementar el valor de la experiencia y dotan de mayor sentido a pagar por acudir a, no ya la proyección de una película, sino a un evento cultural alrededor de una película. Obviamente es mucho más trabajo para el creador de la obra pero es que las obras enlatadas cada vez van a dar menos dinero y la única cultura explotable comercialmente va a ser la dinámica, la viva y la saludable.

8 Responses to “Cultura enlatada y cine”

  1. Charló Says:

    Sigo pensando, como creo que ya te he dicho en otra ocasión, que tienes un conflicto de vocabulario con el tema de productores y consumidores aplicados a la cultura. Y todas las veces me he quedado con la impresión que es intencionado…

  2. pperez333 Says:

    ¿A que te refieres con conflicto? Utilizo estás palabras para reivindicar varias ideas: creo que la cultura está “mercantilizada”, cosa que no me importa tanto, y que ha asumido un carácter “industrial” por tamaño, cantidad y calidad. Analizamos y nos enfrentamos a la creación cultural con parámetros propios de la producción de productos y servicios comerciales/industriales. Por ello hablo de producción cultural.

    Otra referencia es a “productores/consumidores”, un chiste “técnico” que trata de reivindicar la creación cultural para todo el mundo y escapar a la tiranía de la imaginación centralizada. Como soy una persona de pensamiento holístico también pretendo despertar al consumidor pasivo que somos todos y recuperar nuestra propia creatividad.

  3. Gupe Says:

    Puede que me equivoque, pero tal vez tengas esa impresión del cine de autor porque no te has parado a ver la obra de directores/as innovadores, desde Orson Wells, Renoir o Buster Keaton hasta Chris Marker, Resnais, Godard, Varda, Wong Kar Wai o Erice, por nombrar a unos cuantos. Ellos, en mi opinión, sí que experimentan, investigan y profundizan en las imágenes y en cómo utilizarlas en un medio como el cine; o cómo sacar partido del cine y las posibilidades que este ofrece para contar sus historias; de qué distintas formas puede contarse algo, qué pueden aportar los últimos hallazgos del séptimo arte a la hora de filmar sus relatos. En sus películas no encontrarás grandes monstruos con tentáculos (aunque la última de Lynch sí tiene algo de monstruoso), pero tampoco una especie de teatro retransmitido. La belleza que algunos logran crear a través de la imagen cinematográfica no sería posible fuera de este medio. Y sí se nota la diferencia entre gran pantalla y televisor casero (aunque, como adivinarás, muchas de estas obras sólo pueden conseguirse en Internet, o si hay suerte en algún cliclo filmotequero -como el actual del Instituto Francés).

    Te lo comento sólo a título informativo, no como crítica ni deseo de influencia. Yo me aplico bien el cuento del “vive y deja vivir”: veo exclusivamente las pelis que me interesan, ya sea en cine o en casa (gracias a la Mula, que hace mucho más por la cultura que todas las sgaes del mundo juntas); y lo que vean los demás, personalmente, no me afecta.

  4. pperez333 Says:

    Gracias por tu comentario Gupe. Estoy de acuerdo contigo en que hay películas del cine de autor que tienen verdadera potencia visual, coincido contigo en Wong Kar Wai y otros autores asiáticos o mi querido Peter Greenaway. Películas como las suyas prefiero verlas en el cine antes que en casa, sin embargo, también me encantan “Love Actually” o “El jardín de la alegría” o “Deliciosa Marta” y para esas no creo que el cine sea necesario.

  5. Gupe Says:

    También estoy de acuerdo contigo en que para algunas películas, como las que señalas, no es tan importante la pantalla grande.

    Por cierto, ¿has visto “The belly of an architect”, de Greenaway? La pusieron hace poco en la filmoteca. Muy impresionantes los escenarios de Roma. Esta es de pantalla grande y buenos altavoces (genial banda sonora de Wim Mertens). Lástima que la sala temporal en el IVAM sea tan endiabladamente incómoda…

  6. pperez333 Says:

    La vi en el CTAV y la sala era una pena, el sonido malo y la cinta creo que era un VHS un tanto revenío, en un fin, lejos de ser las mejores condiciones. Las películas de Greenaway son magníficas todas ellas, y me he perdido la última que ha estrenado sobre Rembrant. Habrá que ver donde la encuentro.

  7. Gupe Says:

    ¿No está en la Mula? está todo…

  8. pperez333 Says:

    Primero el DVD…

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