Dublin
Por motivos laborales he tenido la suerte de pasar cuatro días en Dublín. Una ciudad muy acogedora, verde y fría. Y con mucha cerveza, claro. Imaginad si la cerveza es importante en Dublín que en el aeropuerto hay un pub. Invocad la imagen de un pub irlandés tradicional, con sus maderas, sus pintas de negra, … dentro de un aeropuerto, pasado ya el control de seguridad. ¿Sorprendente?
Allá todo es caro, hasta la cerveza, y ¡¡no tiene pastelerías!! O al menos yo no las vi. Sus supermercados venden de todo: bollería, prensa, café recién hecho, bocadillos calentados al momento, etc. Supongo que son lo más cercano a mis queridas pastelerías. No es que desconozcan la repostería pero creo que no le guardan el debido respeto.
Los coches circulan por el lado equivocado y eso genera mucha inseguridad, claro. Los peatones, asumido que los coches no saben lo que hacen tampoco respetan mucho la señalética urbana y yo mismo reconozco haber arriesgado mi vida, sin conocimiento de ello, varias veces.
He bebido cerveza en una iglesia, lo cual tiene su morbo blasmefo y es otro ejemplo más de las prioridades irlandesas. Bien por ellos.
No se si la ciudad es pequeña o grande, muchas casas de cuatro pisos y sótano, así que la ciudad debe ser extensa, seguro. Pero el “centro” o la parte más turística: Trinity College y Temple Bar no es muy grande y se puede hacer el turista de una forma bastante cómoda.
El viernes hizo un frío importante aunque aún podías ver gente en manga corta. Supongo que las pulmonías son algo común entre los irlandeses, de ahí la cerveza. En Irlanda hay una verdadera cultura de la cerveza y existe un conocimiento exquisito acerca de sus variedades y características. Ni que decir tiene que he vuelto totalmente imbuido del espíritu irlandés.
He hecho promesa de volver sólo de turista y con mi compañía preferida para estos menesteres. Creo que me dejé algo de cerveza por beber.

April 21st, 2008 at 20:11 - @049
Enhorabuena, veo que el trabajo en parte al menos es lo que buscabas. Ya irás contando.
April 23rd, 2008 at 8:30 - @562
Si Irlanda del norte -como yo pienso- se parece más a Irlanda que a Reino Unido, quizá la falta de pastelerías en Dublín se deba a la devoción de los irlandeses por la repostería casera, es decir, hecha en casa por ellos mismos. Recuerdo que en los supermercados de Belfast los pasillos de “Ingredientes para hacer tartas en casa” eran interminables: aromas, virutillas, obleas, chocolates para recubrir… de todo había veinte mil tipos; una locura.
Había mucha tradición repostera, pero con otra filosofía.
April 23rd, 2008 at 8:41 - @570
Que pena. Tan dulce y tan inaccesible. ¿Tendría que haber conocido algún irlandes/a de pro? Me tendré que esforzar más la próxima vez que vaya. Gracias por el comentario.
April 26th, 2008 at 13:03 - @752
Tengo una antigua compi de instituto en Irlanda desde Septiembre. Primero aterrizó en Dublín y luego se mudó a Galway, porque se le caía encima la ciudad. Lo primero que me dijo fue que estaba todo carísimo. Pero que la gente era encantadora.
April 28th, 2008 at 8:32 - @563
Estoy de acuerdo con ella, la gente es maja y todo es muy, muy caro, ¡hasta la cerveza!
April 30th, 2008 at 16:59 - @916
Cerveza en una iglesia! estos católicos mediterráneos tienen que ponerse las pilas… todo encaja, una omilia con una cerveza en la mano… así sí. Yo tengo que ir un día de estos, sin duda